Avanza a tu ritmo. Usa un cuaderno para responder los ejercicios y vuelve a esta guía cuando necesites ordenar tu siguiente paso.
01 · Prepara el momento
Elige un lugar tranquilo y un pasaje breve. Haz una pausa para orar y disponerte a escuchar antes de buscar respuestas rápidas.
Ponlo en práctica: Dedica dos minutos a prepararte y anota qué pasaje vas a estudiar.
02 · Observa lo que dice el texto
Lee el pasaje dos veces. Identifica quién habla, qué sucede y cuáles palabras se repiten. Separa lo que observas de lo que supones.
Ponlo en práctica: Escribe tres observaciones concretas y una pregunta.
03 · Explora el contexto
Lee los párrafos anteriores y posteriores. Considera el autor, los destinatarios y el tipo de escrito. Una narración, un poema y una carta se leen de manera diferente.
Ponlo en práctica: Anota qué aporta el contexto a la comprensión del pasaje.
04 · Identifica la idea central
Pregunta qué comunica el pasaje acerca de Dios, de las personas y de su relación. Busca una idea que surja del texto completo, sin aislar una frase.
Ponlo en práctica: Resume la idea principal en una oración.
05 · Relaciona otros pasajes
Consulta las referencias de tu Biblia y compara textos relacionados. Observa semejanzas y diferencias sin asumir que una misma palabra siempre significa lo mismo.
Ponlo en práctica: Lee dos referencias relacionadas y escribe qué aclaran.
06 · Lleva el aprendizaje a la práctica
Piensa qué actitud, decisión o hábito necesita cambiar a la luz de lo que estudiaste. Elige una acción concreta y realista.
Ponlo en práctica: Escribe una acción que puedas realizar en las próximas 24 horas.
07 · Vuelve, medita y comparte
Relee el pasaje durante la semana. Memoriza una frase en su contexto y conversa sobre lo aprendido con alguien de confianza.
Ponlo en práctica: Anota el versículo que quieres recordar y una fecha para revisar tu aplicación.
